
Maryse
Ceha
La obra de Maryse Ceha surge desde y a través del propio proceso de creación. Su práctica gira en torno al placer de hacer, a la riqueza de posibilidades inherentes a los materiales que utiliza y al poder de las narrativas visuales que se revelan durante el acto de producir la obra.
Maryse es capaz de extraer una fuente extraordinariamente rica de posibilidades, significados y alternativas pictóricas, dejándose llevar por esa energía creativa. Su trabajo expresa el gozo del descubrimiento dentro del propio proceso artístico. Al sumergirse en la creación, descubre y traduce una gran riqueza de contenidos.
Al mismo tiempo, su obra es el resultado de un compromiso total con la visualización y, a través de ella, con la investigación de su propio mundo. Existe además una constante en todo lo que realiza: la fascinación por el agua. Por la belleza del mar, por la luz que se desliza dentro y sobre el agua, por los reflejos que esta devuelve y por el silencio que se experimenta bajo la superficie. Un agua que da vida, que transforma las líneas de la costa y que siempre precede al horizonte.