
Niek
Hendrix
Las pinturas de Niek Hendrix giran, ante todo, en torno al acto de mirar. Las ideas visuales que en ellas aparecen proceden de un vasto archivo en el que el artista acumula todo tipo de imágenes. Suele recurrir a iconos de la historia de la pintura, que combina con otras imágenes de carácter más contemporáneo. Es el caso de los célebres bodegones de Pieter Claesz presentes en la colección del Rijksmuseum, a los que ha recurrido en diversas ocasiones. También utilizó uno de estos bodegones en una serie que transita gradualmente de la luz a la oscuridad.
Junto a estas imágenes figurativas, Hendrix incorpora referencias procedentes de un lenguaje visual contemporáneo, como logotipos, fotografías existentes, páginas de libros de arte o incluso una simple señal junto a una vía de tren. En su práctica, el artista asume un papel activo —es quien actúa— mientras que la imagen permanece pasiva, sometida a su intervención. Las representaciones figurativas suelen resolverse en escala de grises, mientras que el color se reserva casi siempre para sus obras abstractas.
Niek Hendrix se formó en la Academia AKV|St. Joost de Breda y en la Jan van Eyck Academie de Maastricht. En 2012 participó en la exposición colectiva Point de Vue en el Stedelijk Museum Den Bosch. En los últimos años ha sido nominado a diversos premios y seleccionado en la longlist del Prix de Rome. En 2017 obtuvo el prestigioso Royal Prize for Painting y, en 2022, fue galardonado con el premio nacional De Scheffer, otorgado por el Dordrechts Museum. Entre 2020 y 2022 residió en el estudio Mondriaan en Blaricum durante la pandemia. En 2023 participó en el programa de televisión De nieuwe Vermeer (The New Vermeer). Su obra forma parte actualmente de diversas colecciones —tanto privadas como corporativas— en el ámbito nacional e internacional.