
Oriol
Enguany
La vida rural se sitúa en el centro de mi producción artística. La masía familiar, Can Coriol, situada cerca de Constantí, no es solo un escenario, sino un microcosmos que refleja progresivamente el paso del tiempo tanto en el paisaje como en los cuerpos que lo habitan. Este espacio rural, ubicado a pocos kilómetros de una planta petroquímica, es donde encuentro mi principal fuente de inspiración. Aquí exploro las contradicciones entre naturaleza e industrialización, entre serenidad y la violencia implícita del territorio circundante.
Mis obras no se limitan al simple retrato; hablan del tiempo y del lugar, de una existencia marcada por las huellas de la historia personal y por la complejidad emocional de sus protagonistas. Los miembros de mi familia se convierten en coprotagonistas de una narrativa visual que habla del amor, la pérdida, la memoria y la persistencia del recuerdo en un mundo que, tal y como lo percibo, cambia constantemente a un ritmo acelerado.
Exploro la conexión entre la vida cotidiana, la expresión artística y la condición humana. A través de la pintura y el dibujo, examino con una sensibilidad singular la crudeza y la belleza de mi entorno inmediato. Mi trabajo profundiza en las relaciones humanas y en la complejidad de la vida rural, donde mis retratos, paisajes y narraciones se convierten en testimonios de momentos tan íntimos como universales.