Polly
Pollet
A través de su obra, Polly Pollet propone una visión personal de la realidad que nos confronta con nosotros mismos en relación con el otro. El mundo es su lienzo y el bolígrafo BIC, su principal herramienta.
Como narradora, explora la condición humana desmenuzando desde lo estético cuestiones como la sexualidad y la intimidad, la individualidad y la identidad, la privacidad, el tabú o la conexión. Con una mirada cercana a la investigación, analiza de forma crítica los fenómenos sociales que surgen en nuestra era contemporánea, hiper digitalizada.
A menudo se encuentra con paradojas y ambigüedades en aquello que, en apariencia, resulta evidente. Con las redes sociales como un universo virtual paralelo, se convierte en mediadora, conectando a las personas a través de sus dibujos.
Su cuaderno de bocetos es su compañero más cercano en el proceso. Además del bolígrafo BIC, Pollet utiliza ecolina, óleo y acrílico para dotar a sus imágenes de mayor agilidad y dinamismo. En cierto modo, es el propio medio el que la elige: a veces añade un color extra o deja que las imágenes la guíen, dando lugar a obras en técnica mixta o collages.
Como ciudadana del mundo, abraza las infinitas posibilidades que se le presentan, expresando de manera sutil una crítica social en sus trabajos. El resultado es un corpus ya notable, que podría describirse como provocador en un sentido positivo: interpela al espectador de forma audaz y lúdica, invitándolo a reflexionar sobre las complejas y, a menudo, incómodas cuestiones del presente.