
Miju
Lee
Miju Lee (Corea del Sur, 1982) explora la emoción humana a través de la pintura, representando experiencias subjetivas. Miju Lee pinta objetos claramente identificables; sin embargo, las imágenes en sus obras parecen observarse desde un estado de claroscuro más que desde una conciencia nítida, como si emergieran de fantasías, ensoñaciones o somnolencia. Algunos sueños son tan vívidos que los confundimos con la realidad incluso después de despertar. Resonando con significados claros e imprecisos que no pueden describirse con palabras, estas escenas profundamente emocionales y fugaces tienden a volatilizarse rápidamente de la memoria.
Miju Lee ha demostrado un talento único para traducir fielmente esas escenas indescriptibles en pintura. “A menudo recojo una o dos conchas o almejas cuando camino por la playa. Me refiero a este hábito como ‘jupjup’, una jerga para ‘recoger y coleccionar objetos’ que surgió inicialmente en la comunidad de videojuegos MMO en Corea”. Para Miju Lee, el lienzo es una superficie que alberga una multitud de historias imaginadas o vividas: los elementos se acumulan y se fusionan con el fondo en una perspectiva aplanada. Ella compone paisajes interiores como una colección de seres y objetos reunidos como tantos recuerdos de una vida.
Otras obras formativas como Yeti reflejan de manera impresionante su lado introvertido. Yeti es una musa e inspiración que aparece con frecuencia en los sueños de Miju; como un espíritu guardián, se transforma en un objeto que encarna sus sentimientos internos.